miércoles, 25 de febrero de 2009

Cárcel de niños

Los centros de menores siempre han estado vinculados a la idea de maltrato. En España, tema tabú por excelencia; en cierto modo, se encontraban vinculados a la idea de imponer respeto y “sociabilizar” a aquellos jóvenes que se encuentran internos a causa de su mala conducta. Imperaba la idea de que se trataba de un castigo justo y en pocas ocasiones se ponían en tela de juicio los recursos que en ellos se empleaban.

La voz de alarma se levantó el pasado 2 de Diciembre, cuando un joven marroquí de 13 años murió en extrañas circunstancias, barajándose la posibilidad de suicidio, en un centro de menores de Tetuán (Madrid). El suceso causó una gran alarma social y se comenzó a cuestionar las medidas adoptadas por estos centros. A partir de entonces, son numerosos los casos de maltrato, vejación e incluso violaciones los que han salpicado la prensa diaria e incluso se ha llegado a aumentar la vigilancia de estos centros por parte del Defensor de Menor.

A pesar de la novedad temática que presenta para España, esta problemática ya se había hecho pública en otros países, entre ellos EEUU, realizándose películas que reflejarán la realidad de los chavales internados.

En este sentido, esta entrada de Blog va dedicada a la película Sleepers, en español Los hijos de la calle, donde se aborda la capacidad que puede llegar a tener un centro de menores a la hora de anular por completo a los jóvenes internos.

Sinopsis

La película trata sobre cuatro jóvenes; John Reilly, Tommy Marcano, Michael Sullivan y Rey Benny; que viven en el barrio Hell's Kitchen ("La cocina del Infierno"), un barrio frecuentado por inmigrantes y donde las posibilidades de supervivencia se reducen a trabajos para la mafia. El párroco del barrio, Bobby, interpretado por Robert de Niro, establece una relación íntima con los muchachos intentando que estos se alejen lo máximo posible de una mala conducta. El caso, que un caluroso día de verano, los chicos roban a un inmigrante griego su carro de las salchichas con la idea de colocárselo en el borde de las escaleras del metro para soltarlo cuando el dueño llegue. Sin embargo, estos no pueden contener el carro en el borde y acaban por soltarlo en el momento justo que un hombre subía por las escaleras. Acusados de intento de homicidio, son internados en un centro de menores, donde el guardia Sean Nokes, interpretado por Kevin Bacon, hace de su internamiento un infierno abusándoles sexualmente, maltratándoles y ejerciendo en sus vidas un cambio radical.


Al cabo del tiempo, John (Ron Eldard) y Tommy (Billy Crudup), convertidos en matones, coinciden con Sean en un local y optan por asesinarle. Casualmente el caso es asignado al fiscal Michael Sullivan, papel interpretado por Bradd Pitt, quién junto a Rey Benny, intentan amañar el juicio para que estos queden impunes y condenar a los encargados del centro donde estuvieron internos.

Abusos cometidos por parte de los guardias en el Film.


Así, la película nos configura una realidad donde los verdugos se convierten en víctimas y realiza un ejercicio de reflexión social, tras cuestionar las medidas adoptadas por los centros de internamiento. En lugar de abrir camino a la esperanza y posibilidad de cambio se opta por el maltrato y las vejaciones personales como ley de cambio. Se configura así un rencor social por parte de la víctima estableciéndose en sí misma una espiral viciosa que le impide salir de la violencia social.



Trailer oficial (en inglés)


Ficha.
Año: 1996
Nominado a un Oscar
Pros:

  • Consigue crear un feeling entre el espectador y los cuatro protagonistas.
  • Gran papel de Kevin Bacon

Contra: Utiliza la mentira y el engaño como medio para establecer la justicia.

Cartel oficial del film

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