lunes, 13 de abril de 2009

claridad en la oscuridad

Actualmente la gran mayoría de las películas son adaptaciones de novela a la gran pantalla, tal es el caso como El curioso caso de Benjamín Button o El código da Vinci. Pero una adaptación de este tipo no es tan complicada, y al fin y al cabo, la novela y el cine van juntas de la mano. Ambas permiten escenarios abiertos, paisajes al exterior y un gran número de actores; la única gran diferencia es que en el cine todo pasa delante de nuestros ojos y la imaginación apenas tiene cabida.


Sin embargo, las adaptaciones del teatro al cine son mucho más complejas. El teatro suele ser de duración más corto ya que la acción va directa al grano, no requiere de una contextualización y permite una rigidez en los escenarios. Las adaptaciones del teatro al cine suelen tener el vicio de caer en el vicio de varios metros de rollos de películas. Por eso me gustaría dedicar esta entrada de blog a la película Sola en la oscuridad, ya que su adaptación a la gran pantalla me parece muy acertada y se encuentra en su justa medida, sin necesidad de despreciar rollo y tiempo en la contextualización.


Sinopsis.

Una joven, Susy, que desde hace poco tiempo sufre ceguera intenta ser engañada por tres delincuentes que quieren recuperar una muñeca que se encuentra en el piso que esta comparte con su novio. Al parecer, el novio, Sam Hendrix, recibió la muñeca en el aeropuerto de manos de una joven que huía de alguien que la perseguía.


Así, la película nos muestra como esta joven, papel interpretado por la famosa Audrey Herpburn, es capaz de desenvolvérselas ella sola para descubrir la dinámica de mentiras en la que se ve en vuelta de manos de los delincuentes y como a través de su ingenio intentará deshacerse de ellos.

Ficha.

Año: 1967

A destacar: la escena final del pañuelo en la que el director juega no sólo con la protagonista, sino también con el espectador.

A ver si te gusta la intriga y las películas con cierto aire hitchconiano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario